La chica se tomaba todo l oque decía al pie de la letra y tendría que tener cuidado con l oque decía ya que se pillaba unos cabreos muy tontos aunque por suerte también se le pasan muy rápido.
- Tranquila “cari” que aunque se llame así no significa que solo tenga pisos, aunque no se si por aquí cerca habrá viviendas con esas características.
Comentaba Takeshi pensativo dando por perdido ese trozo de helado que le iba a ofrecer Umiko. No sabía si había casas así por aquí aunque tampoco le dio demasiadas vueltas ya que en realidad no estaban buscando nada así.
Empezó a meditarlo unos segundos, en los que se llevó el trozo de helado a sus propios labios y se lo comió. - Sí, tienes razón. Tal vez solo haya de esas casas en los Ángeles, New York, ... esos sítios. - Lo meditó aún con mayor ahínco.
- Ya veo... Tendremos que hacerlo... - Terminó diciendo de una manera seria. - ¡Tendremos que emigrar a América! - Dijo, levantándose de repente y señalando a... nada, con una pose magistral. Parecía una escena sacada del Mayflower.
Parecía que aquella chica medito sus palabras como si la volvieran a la realidad aunque estaba muy equivocado. Ahora decía de ir a América que allí seguro que harán casas de ese estilo.
- No crees que es un poco exagerado irnos tan lejos solo por el piso. Además ¿Como esta tu nivel de ingles?
Aquella curiosa lógica que tenía aquella chica le hacia recordar la de Haruhi, esperaba que no fuera el mimo caso y aquella fuera una especie de diosa y el una especie de Kyon, aunque si ese era el caso seguramente se divertiría bastante.
- Very bueno. Faltaría más. En Osaka se aprende antes el inglés que el dialecto. - Explicó ella. Aunque en realidad era dificil de creer. Con el acento tan marcada que profesaba de la bahía, su dominio del inglés era el mismo que el de Chiquito de la Calzada (qué poco japonesa me salió la comparación...).
- Y nunca se está lo suficientemente lejos. Si estuviese lejos, ¿por qué se molestarían las líneas aéreas en poner aviones para allá? - La pregunta en sí carecía de lógica alguna. Precisamente... porque estaba lejos.
- Para mí que si nos vamos a América nos espera un futuro muy negro. Antes de mudarnos tan lejos sería mejor por lo menos acabar los estudios.
Le contestaba Takeshi intentando que Umiko dejara esa idea tan loca entrando en el juego de su lógica, ya que dudaba que su ingles fuera tan bueno como presumió y si ya veía casi imposible tener a una chica así como novia mucho menos tener una chica así y viviendo en América.
- Si ponen aviones será por que esta muy lejos, al menos dudo que pudieras ir a pie allí.
Juntó el puño de la mano izquierda con la palma de la mano derecha, mientras abría la boca en forma de O. - Oh, ya entiendo. - O eso creía. O más bien, eso quería creer.
Mientras se terminaba el helado, giró la cabeza a un lado. - Tal vez tengas razón, kareshi... Aunuque me han dicho que las universidades americanas están llenas de jugadores de béisbol. ¿Te gusta el béisbol? Porque a mí no. - Dijo, señalándole con la cuchara. - Pero si te gusta el mahjong, ¡entonces te querré más! -
Mientras Umiko decía sus frases sueltas y pensaba su razonamiento tan peculiar Takeshi aprovechaba para terminarse el helado, la chica es mona y divertida pero también era rara a más no poder, no sabía si normalmente era así o por lo contrario o tenía un día raro.
- A mi el baseball ni fu ni fa, y creo que me querrás un poco mas, ya que me gusta.
Esa fue la respuesta de Takeshi, a lo mejor ella estaría hablando en broma pero Takeshi intentaba dar pinceladas de verdad en lo que decía, ya que por ejemplo podría decir que odia el baseball y le encantan el mahjong, pero prefería ser sincero en la medida de lo posible.
Umiko sonrió de lado, con un aspecto un tanto extravagante. De repente, su mirada emitió un brillito. - Con que mahjong eh... - Rió por lo bajo como quien ríe por tener una idea malvada y perversa, pero terriblemente atractiva.
De repente, tras unos segundos así, alzó de nuevo la cabeza, con el mismo rostro que siempre. - Por cierto, ¿no te han dicho nunca que eres demasiado común? - Dijo, señalándole con un dedito que hacia circulos en el aire. Su rostro era anodino, pero le miraba fijamente. Era dificil saber si en boca de Umiko ser común era bueno o malo.
Cuando escucho su idea Umiko sonrío, parecía la típica risa de malvada cuando tenía una idea pero teniendo en cuenta lo especial que era Umiko a saber que significado tendría esa risa, así que decidió no darle demasiada importancia.
- Por desgracia si, demasiado y todo.
Decía con una cara algo triste, bueno el adjetivo correcto seria aburrido pero para el caso sería mas o menos lo mismo, seguramente el poco interés que tenía Umiko sobre él se habrá desvanecido aunque tarde o temprano se daría cuenta.