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| Eliza Griffith |
Posted on May 6 2009, 12:25 AM |
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La voz de Raven llegaba a Eliza con suavidad, y la vampira se aferró a su sonido con uñas y dientes, desesperada por recuperar el control sobre sus instintos. Poco a Poco iba acercandose mas y mas a la voz de Raven, hasta que comenzó a sentir el tacto de los dedos de la maga sobre su mejilla.
La cercanía del espíritu de Eliza a la superficie, no había sido suficiente como para devolverle el control de su cuerpo, si no que solo había conseguido ser ,as consciente de cada movimiento que su subconsciente bestial imprimía en su cuerpo. Notaba con cada fibra de su ser lo que iba a hacer sin poder evitarlo... sentía como sus labios se retraían intermitentemente, mostrando sus colmillos. La bestia, sintiendose acorralada, iba a clavar sus colmillos en la mano con que Raven acariciaba ala mejilla de Eliza, de un momento a otro.
Eliza, aterrorizada, sabía que se encontraba a solo unos instantes de condenar a la maga a una muerte lenta y segura...lanzándola a una existencia de no.muerta como la que ella misma llevaba. Y nada podría haberle provocado un terror mas profundo.
Desesperada, se concentró en el sonido de la voz de Raven e internamente, apretó los ojos. Trató de hacer lo que su hermana le aconsejaba, e imaginar una escena que la calamara lo suficiente como para retomar el control sobre su bestia interior. Imaginó un escenario medio recordado de la campiña inglesa y rememoró con toda la exactitud que pudo el olor de la hierba húmeda al amanecer y la sensación de su piel calentada por el sol, respondiendo a su luz. Al principio, el esfuerzo le impedía decidir a quien situar sobre aquel escenario idílico de paz, y la bestia amenazaba con ganar terreno. Su cuerpo, tensaba ya los músculos de su rostro para lanzar la dentellada.
Pronto, consiguió situar a su hermana, Raven, sobre la hierba a su lado y a su maestro junto a ellas dos, sonriendo y con el color de los vivos en sus mejillas. Los veía hablar sin sonido alguno y la imagen que había imaginado la hizo sentirse feliz y en paz....Pese a que una sombra aún caía sobre ella, dando fuerza a sus instintos bestiales. Como si hubiera conjurado una barrera que la separaba de la felicidad de la escena, como una espectadora. El calor del tacto de la mano de Raven, diluyó esa sensación, y en la imagen a la que Eliza se anclaba se unió un nuevo personaje. Una Raven adolescente que se recostaba dormida sobre su regazo, mientras Eliza le acariciaba los cabellos.......
El cuerpo de Eliza se agitó como si la hubieran golpeado, desterrada la bestia, era dueña otra vez por completo de sus actos. La vampira respiraba agitadamente llevando aire, por reflejo, a unos pulmones que hacía años que habían perdido esa necesidad. El sonido que producía su respiración era extrañamente perturbador. La vampira súbitamente rodeó con los brazos a su hermana y la estrechó fuertemente contra su pecho, como si intentara asegurarse que la piel de la maga seguía presentando la tibieza de los vivos.
"Eso que---has--hecho...ha sido tremendamente peligro-so!" dijo con la respiración entrecortada, con un tono lleno de alivio "Yo.... Perdoname...." le susurró al oido.
La vampira temblaba, algo había conseguido asustarla....mucho mas de lo que ya había estado unos momentos antes. |
| Raven |
Posted on Apr 1 2009, 10:35 PM |
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"Sín poder sentir dolor, son arrastrados hacía la soledad, por aquellos que temerosos de ellos los hieren equivocados al pensar que el dolor físico es el único que existe.."
Raven ladeó la cabeza, mirando al hombre con el ceño ligeramente fruncido. No estaba ayudando precisamente a la situación...
Los instintos nos dominan a todos... Incluso a aquellos que son llamados monstruos, cuando son tan parecidos a nosotros pero tán diferentes... ¿Me equivoco Eliza?
Si sabes tanto de instintos también deberías saber que azuzar a un tigre con un palo sólo hace que te lleves un zarpazo. Ve a buscar a Chrysanthus, soldado, yo intentaré tranquilizarla dijo la maga, dejando bien claro que no iba a permitir una desobediencia, antes de volver a clavar sus ojos en la vampira, mirándola con una preocupación fraternal, mientras sus manos no se movían de los hombros de ella. No se amilanó al ver los colmillos de la mujer, sino que simplemente se afianzó en su sitio, mirándola fíjamente, casi hipnóticamente. Había estado tres años conviviendo muy de cerca con vampiros y había aprendido a superar ese miedo visceral que podrían provocar en muchos. Claro que su propio entrenamiento mental previo que le permitía controlar sus emociones (para no ser una bomba de relojería) ayudaba bastante.
Eliza, escucha mi voz. Estoy aquí, contigo. No eres un monstruo, no más de lo que tú misma quieras ser, y no pienso permitir que te dejes llevar por tus demonios interiores. Concéntrate en el sonido de mi voz, enfoca tu ser en ella y atiende cada una de mis palabras, no apartes tus ojos de mi mirada. Relájate, eres una buena persona y no quieres hacer daño a nada ni nadie. movió una de sus manos a la mejilla de esta, posándola con suavidad, obligándola con su terso tacto a no apartar su mirada Piensa en lugares hermosos, en un campo florido, en un jardín, junto con alquien que aprecies o quieras. Siente el olor de la fragancia de las plantas y flores, el susurro del viento contra tu piel. Siente esa paz...
Vale. Quizás no era lo más adecuado, pero no se le ocurría otra manera de relajarla que pensando en lo mismo que relajaba a la propia maga. Era un secreto bien guardado, pero era cierto que cuando necesitaba recuperar su autocontrol el pensar en Eliza o Chrysanthus en un jardín, todos tranquilos y relajados era lo suficiente como para al menos aliviar su tensión. Esperaba que así pasase con la vampira, o que al menos la cadencia de su voz fuera calmándola... |
| Eliza Griffith |
Posted on Mar 31 2009, 10:44 PM |
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La vampira miraba a la hermana que adoraba y al compañero que respetaba ante ella y veía un una incognita y una presa. Las palabras llegaban a Eliza como si estuviera dentro de un sueño, las escuchaba, pero la respuesta tardaba en llegar y era inconexa.
"Oh-oh... ¿Eliza?" La mujer se acerco a ella y colocó sus manos sobre los hombros de la vampira. La bestia emitió un gruñido bajo y dejó que sus colmillos asomaran un poco tras sus labios fruncidos, una mueca de amenaza ligera. "¿Te... te encuentras bien? Dioses, no me des estos sustos, ¿Quieres? Venga, relájate y siéntate, no viene bien para tu imagen ir asustando a mercenarios por la mansión, esto es un ejército, no una caseta de feria..." Atrapada, Eliza trató de gritarle, desesperada, a Raven que se apartara y huyera. Sin comprender que el peligro que sentía que amenazaba a su hermana era ella misma. Como en una pesadilla, Eliza se quedó sin voz y sus palabras de aviso no llegaron a formarse. En su interior, gritó de miedo e impotencia.
La bestia sintió algo, un cambio sutil en el ambiente.... su pretendida presa había sacado las garras y había tensado sus músculos, listo para defenderse. De entre sus colmillos escapó un nuevo gruñido de aviso.
"Sín poder sentir dolor, son arrastrados hacía la soledad, por aquellos que temerosos de ellos los hieren equivocados al pensar que el dolor físico es el único que existe.." Calmadas pero aceradas, las palabras llegaron a la bestia. El tono la puso en guardia, indecisa entre atacar o huir, pero temiendo las dos opciones. Sus labios se retiraron para mostrar los colmillos que ocultaban en toda su extensión y la predadora emitió un gruñido mas potente. Buscando imponerse a través del miedo a su presa y evitar la lucha. Sus ojos, fijos en el cuchillo. Los instintos nos dominan a todos... Incluso a aquellos que son llamados monstruos, cuando son tan parecidos a nosotros pero tán diferentes... ¿Me equivoco Elizza?
Aterrada, Eliza escuchaba las palabras...la voz parecía la de Frank, o era la de su maestro? o la suya propia?... Solo deseaba hacerse un ovillo sobre si misma y dejarse ir, y a la vez gritarle a aquella voz que tenía razón, "Que tenía razón JODER!!" diría Eliza. El dolor era un compañero de viaje terrible, pero al menos soportarlo le recordaba que seguía luchando por su alma.
Solo la sensación de las manos de Raven sobre sus hombros, la urgencia por proteger a la maga y las palabras de sus compañeros, impedían que Eliza se rindiera y liberara todas sus ánsias predadoras. |
| Frank |
Posted on Mar 29 2009, 12:35 AM |
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Frank tranquilo en su sofa, se alarmo cuando se percato de como los puños de Elizza se cerraban con fuerza y la expresión de su rostro ¿Erá posible que la campira se hubiese ofendido tanto por las puyas del mercenario? En aquella organización aún no había conocido a nadie que se dejase llevar por tan poco, pero no estaba tratando con alguién normal, el español nunca había tenido problemas para trabajar con los vampiros de la organización, al contrario, prefería tenerlos con él que en frente de él, pero de ahí a que le cayesen bien existía un trecho muy grande y de momento, ninguno había pasado, lo más cercano a eso era eñ respeto que sentía hacía los dos grandes vampiros de la organización y aún así era sólo simple respeto por lo que habían hecho por la organización, no iba más allá Alucard no era precisamente un santo y disfrutaba con la matanza como el que más, sin importarle al menos desde su punto de vista si erán Ghouls o humanos.
Pero con Elizza era muy distinto, apenas la conocía a pesar de los años que llevaban allí pero sabía reconocer un vampiro sediento cuando lo veía y en ese mismo momento tenía uno delante, su mano se deslizo imperceptiblemente hacía el cuchillo de plata que antes tenía en la mano, atento a los movimientos de la vampira, pasando por alto sus declaraciones ya que él no podía decir nada, no erá un vampiro y no tenía ninguna intención de serlo.
La vampira lloraba sangre, lo cuál puso todos sus sentidos en alerta, si bien su corazón se aceleraba erá por la tensión y las hormonas que soltaba su cuerpo en ese momento no erán precisamente por lo agusto que estaba en aquel lugar, la sensación de ser observado como comida y no como persona no era algo nuevo para él, pero nunca había dejado de ser igual de inquietante.observo a la hechicera levantarse rapidamente y colocarse delante de Elizza intentando tranquilizarla, diciendo que no era bueno que asustase a los mercenarios de la mansión, si bien se refería a Frank este no se inmuto, sino que mantuvo su mirada fija en la vampira, atento al más minimo movimiento de peligro que pudiera hacer está, continuando la frase que Elizza había completado segundos antes:
-Sín poder sentir dolor, son arrastrados hacía la soledad, por aquellos que temerosos de ellos los hieren equivocados al pensar que el dolor físico es el único que existe- la seria frase del español, pronunciada perfectamente en el ingles que tan poco le gustaba, sonaba fría y asentimental, reforzada por la mirada del mercenario que agarraba su cuchillo del reves, cauto antes que agresivo y respetusoso antes que con miedo -Los instintos nos dominan a todos... Incluso a aquellos que son llamados monstruos, cuando son tan parecidos a nosotros pero tán diferentes... ¿Me equivoco Elizza?
La referencia a los instintos erá algo que hacía referencia a que aunque diferentes, la base erá la misma, preservación y supervivencia, aunque seguramente ese mensaje nunca llegaría a su destinatario, ya que estaba oculto en lo más profundo de la mente de Frank que ahora, pensaba en sobrevivir él e intentar sacar de allí a la maga, en caso de que la vampira cayera en la tentación de tomar sangre fresca. |
| Raven |
Posted on Mar 25 2009, 12:39 AM |
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¿Disimular? ¡Eso sería casí insultarla! A mi me criarón diciendome que si ves a una tía que está buena hay que decirselo y que mientrás más se tarda, más das por entendido que esa mujer carece de interes alguno Raven arqueó las cejas divertidas ante la réplica del hombre. Agradecía el gesto de que la considerase atractiva y que lo dijese alto y claro, pero eso no dejaba de resultarle ligeramente incómodo... O mejor dicho, el hecho de que despreciase a Eliza de ese modo. Sin embargo, consideró que ésta se lo tomaría como la propia Raven hacía, como un mero intercambio de chanzas, así que simplemente se apartó un mechón de la cara, sonriendo suavemente
Sonara mal, pero... Yo jamás tendría ninguna actividad lúdica con Elizza, su fuerza monstruosa puede tener consecuencias iguales y yo de momento no soy de hierro, aprecio tu interes, pero carezco de el como puedes comprobar
Pues yo me temo que soy poco menos que una bomba atómica si me despisto, así que no sé con quién de las dos terminarías mejor parado
Y sí me diesen a elegir entre cualquiera de vosotras dos... Estaría entre el monumento e irme a la cama sólo, no te lo tomes como algo personal.
Raven rió suavemente, negando con la cabeza. Dudaba que fuese a dejarse ir a la cama con un hombre. No al menos la primera vez, preferiría hacerlo con alguien a quien amase de verdad (y no le corría prisa eso de probar el sexo), pero pronto sus ojos se posaron sobre Eliza. Y lo que vió le hizo dar un ligero respingo, incorporándose rápidamente
...y sin embargo, los monstruos... no sienten dolor
Oh-oh... ¿Eliza? preguntó la hechicera, poniéndose delante de esta, mientras posaba las manos sobre los hombros de ella ¿Te... te encuentras bien? Dioses, no me des estos sustos, ¿Quieres? Venga, relájate y siéntate, no viene bien para tu imagen ir asustando a mercenarios por la mansión, esto es un ejército, no una caseta de feria... |
| Eliza Griffith |
Posted on Mar 16 2009, 11:05 PM |
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Incrédula, Eliza escuchaba cada una de las palabras que le dirigía el mercenario. Quizás en elagún otro momento del pasado lo hubiera considerado sencilamente como una mera puya. Quizás entonces hubiera respondido con una estocada de su propia esgrima verbal, puede que incluso hubiera llegado a enfadarse con el cabo.
Pero no en aquella ocasión. Las palabras de Frank golpearon con fuerza a Eliza, percisamente porque hacían eco de sus propios temores. La vampira no se sentía particularmente humillada o insultada..... se sentía sola y abandonada, como si hubiera una barrera invisible entre ella y Frank y Raven sentados en el sofá. La vampira sabía que Raven era mucho mas atractiva que ella. La había visto crecer a su lado y pasar de ser una niña a una hermosa mujer en aquellos pocos años, y sentía, de hecho, orgullo de hermana mayor por la belleza de la hechicera. Lo que realmente la había herido era la carga implícita que llevaban las palabras del mercenario. "Monstruo" escuchó Eliza.
Le temblaban los labios y las manos fuertemente apretadas en puños. Eliza quería huir de allí y buscar refugio donde nadie pudiera ver el daño que le habían hecho, pero al mismo tiempo se negaba a hacer mas completa su derrota huyendo de allí como una niña avergonzada. Se quedó en el mismo lugar que ocupaba, inmóvil.
Eliza se pasó el dorso de la mano por los ojos para limpiarse las lágrimas que ya asomaban, tampoco le daría al mercenario esa satisfacción. El guante, quedó manchado con una sustancia roja oscura.... sangre. La mancha sobre la superficie del guante tenía medio hipnotizada a Eliza. Sugería en el fondo de su mente, implicaciones que su yo consciente nunca aceptaría.... y que sin embargo, de alguna forma siempre estaban allí, aguardando.
La vampira alzó la vista al hombre sobre el sofá. Podía sentir su corazón enviando sangre por todo su cuerpo. La proximidad de la mujer debía resultarle estimulante, el ritmo cardíaco ligeramente alterado y la descarga sutil de hormonas en su torrente excitaban los sentidos de Eliza. Sus colmillos en respuesta se alargaron en sus encías. Todo parecía encajar de una forma que no comprendía, pero que se negaba a analizar, como si solo con dirigir su atención consciente al tema pudiera romper el hechizo y acabar con la paz que sentía. ".....y sin embargo, los monstruos... no sienten dolor" murmuró distraidamente y dió un paso lento hacia el sofá.
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| Frank |
Posted on Mar 16 2009, 04:05 PM |
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Puede que fuese gracia divina o reflejos entrenados, pero sin importar cualquiera de estas dos opciones, Frank consiguio sobrevivir al golpe de la vampira, que aún cogiendole con la guardia baja pudo prepararse para recibir el impacto y no acabar sin cabeza por descuido de la vampira. Aunque Frank nunca se dio cuenta del peligro que su vida corria en aquellos instantes, ya que el simplemente seguía con su tarea de imaginar formas en un mundo muy muy lejano, por supuesto esto es hasta que Elizza corto rápidamente esa corriente de pensamiento:
-¿Disimular? ¡Eso sería casí insultarla! A mi me criarón diciendome que si ves a una tía que está buena hay que decirselo y que mientrás más se tarda, más das por entendido que esa mujer carece de interes alguno- Y mientrás decía esto recordaba que no le había dicho nada a Elizza, la volvio a mirar de arriba a abajo, con muy poco interes, luego miro a la maga y de vuelta a Elizza, para acabar negando con la cabeza y murmurar - Sí es que no hay color...
El español entonces se quedo en el sitio escuchando a las mujeres hablar de la actividad lúdica con dolor de por medio, ¿Que clase de gente y que clase de tendencias tenian en aquella casa? Mientrás más las escuchaba hablar más se daba cuenta de que jamás tendría una relación estrecha con aquella mujer y vampira, sería algo demasiado peligroso, aunque la que más problemas traía consigo era Elizza, que podía partirle en dos si le demostraba demasiado efusivamente su cariño, las imagenes que sucedierón a este pensamiento hicierón que el mercenario tuviese un escalofrio por todo su cuerpo.
¿De verdad estaban considerando aquella posibilidad? Si erá así lo mejor que podía hacer erá cortar el problema de raiz y declarar que la vampira hasta el momento no había despertado ningún interes en él, y eso el español sabía hacerlo de una única y dolorosa manera (Por supuesto, no para él), le haría daño a la campira en su ego interno, pero si no hacía eso, las consecuencias podrían ser catastroficas y por mucho que a algunos le gustase quedar atrapados entre la vampira y la maga el no quería estar en medio de esas dos fuerzas de choque, con las que no estaba nada seguro de que pudiese lidiar:
-Sonara mal, pero... Yo jamás tendría ninguna actividad lúdica con Elizza, su fuerza monstruosa puede tener consecuencias iguales y yo de momento no soy de hierro, aprecio tu interes, pero carezco de el como puedes comprobar- Dijo mientrás se levantaba del suelo y se sentaba en el sillón terminandose la bebida que había estado disfrutando hasta entonces -Y sí me diesen a elegir entre cualquiera de vosotras dos... Estaría entre el monumento e irme a la cama sólo, no te lo tomes como algo personal.
Le dijo finalmente a la vampira con expresión de disculpa, pero sin sentirlo en absoluto, casí se podían escuchar los cuchillos que el mercenario lanzaba contra la vampira constantemente, y a estos iban atados papeles con adjetivos tales como "Fea", "Carencia de sexa appeal", "Monstruosamente fuerte" entre otros. |
| Raven |
Posted on Mar 12 2009, 12:36 AM |
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¿Durmiendo ya? Si tan sólo son las nueve... Los ingleses sois gente rara... Gente rara... Pero al menos no estais mal. Raven arqueó las cejas, consciente de que la había mirado de arriba a abajo. Estaba acostumbrada a esas miradas (Cuando vistes de modo que realzas tu cuerpo ya de por sí atractivo y estás rodeada de hombres, recibes muchas miradas de esas), aunque no podría negar que la desagradasen. Después de todo, le gustaba sentirse deseada.
HEY! Al menos los ingleses tenemos la elegancia de disimular un poco a la hora de desnudar a la gente con la mirada
Raven sonrió suavemente, esperando pacientemente a que Eliza terminase de hablar. Le hacía sentirse bien tener a una mujer como ella preocupándose de una pequeña hechicera como ella (apenas se conocieron cuando ella aún era una adolescente, y casi desde entonces se trataron casi como hermanas).
Me temo que en Merrimack* no solemos tomar el té a las cinco dijo, finalmente, con un suave tono de voz, inclinando ligeramente la cabeza hacia un lado, dejando a la vista su delicado y largo cuello Pero me adapto fácilmente allá donde voy. Donde fueres... añadió, dejando el proverbio en el aire con un suave gesto de mano.
Me temo que la propuesta de dolor que hacía al cabo, no era exactamente lúdica.... mas bien lo contrario
Vaya, toda una pena replicó la hechicera, sonriendo suavemente a la vampira para después posar su mirada fijamente en los ojos del mercenario, como si le intentase atravesar y mirar por dentro Estoy seguro de que el cabo disfrutaría en gran medida de una pequeña actividad lúdica de parte tuya añadió, con una suave sonrisa ladeada, mirando de reojo a Eliza, para después arrebujarse suavemente en el sofá, cruzándose de piernas y estudiando atentamente a ambos.
*Pueblecito de New Hampshire, donde Raven nació y creció |
| Eliza Griffith |
Posted on Mar 11 2009, 11:06 PM |
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Ante el sonido de la voz de la muchacha, Eliza se quedo completamente envarada, con la espalda repentinamente rígida como un recluta bisoño ante su sargento de instrucción. En las últimas noches había estado deseando lo indecible escuchar aquella voz, y ahora que ocurría, lo hacía justo en medio de un intercambio de puyas sucias con un mercenario.
Eliza no sabía que contestar a Raven. La sentía despalzarse sin el menor ruido por la habitación, hasta llegar a sentarse en el sofá. En todo momento trataba de no hacer contacto visual con su hermana "adoptiva" clavando su vista en el rostro de Frank. Usando al mercenario como ancla improvisada.
Los labios de la vampira temblarían si no los mantuviera apretados en una fina línea para evitar sin demasiado éxito que su rostro traicionara lo nerviosa que se sentía. Trataba desesperadamente de encontrar las palabras y el aplomo necesarios para mostrarse tranquila y de ocultar las preocupaciones de las últimas noches. El sentimiento de culpa y lo tonta que se sentía por todo aquel asunto solo lo hacían mas dificil.
Eliza apretó los puños, sintiéndose derrotada. Y entonces Frank y su irreverencia le echaron un cable. "-¿Durmiendo ya? Si tan sólo son las nueve... Los ingleses sois gente rara. Gente rara... Pero al menos no estais mal."
Su cuerpo actuó casi de forma automática y girándose le dió un pequeño capón a Frank "HEY! Al menos los ingleses tenemos la elegancia de disimular un poco a la hora de desnudar a la gente con la mirada"
Internamente, aunque sabía como las gastaban los soldados si no se los ataba corto, tomó nota mental de agradecerle la ayuda al mercenario ...... despues claro de darle otro capón. Pese a que seguía escudándose tras Frank, Eliza ya se veía con fuerzas para continuar. "Me temo que la propuesta de dolor que hacía al cabo, no era exactamente lúdica.... mas bien lo contrario" Dijo a Raven sonriendo de la forma mas sincera que pudo, con los brazos cruzados sobre su pecho en una falsa actitud de enfado.
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| Frank |
Posted on Feb 18 2009, 06:14 PM |
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-Hummm.... Si vas a darme lecciones sobre como llevar falda, Frank, será porque tendrás mas experiencia que yo en el tem....
-Sí bastante más experiencia, he visto y bajado demasiadas- le respondio con una sonrisa confiada sin mirarla a la cara y no dandose cuenta así del sonrojo de la vampira mientras había estado buscando el mejor angulo con el cuchillo hasta que está se dio cuenta de lo que el estaba haciendo y las cerro de golpe justo cuando había conseguido un buen angulo, procurando una maldición del español instantanea -Oh, mierda....
Elizza piso la punta de la hoja, haciendo ahora que el español dirigiese sus ojos hacía ella, dandose cuenta de muchas cosas a la vez, una de ellas, el enrojecimiento inhumano de la vampira, que por culpa de su piel blanca parecía más roja aún, Frank no pudo evitar soltar un bufido al aguantarse la risa ¿Vampiras enrojecidas por que les miraba las bragas? Jamás había pensado que acabaría llegando a esa situación, por eso, le hacía tanta gracia y cuando escucho la amenaza de su superiora, no pudo aguantarselo más y solto una carcajada, aunque luego se tapo la boca mientras se sentaba en el suelo para no caerse de lado:
-Huy, sesiones de sadomaso a estas horas de la noche y no me invitais?- la voz femenina no paso desapercibida para el maestro de cuchillas que se giro tras habersele pasado ya la risa repentinamente, aunque su boca estaba ensanchada por una sonrisa divertida... Hasta que se fijo en que la chica no estaba moviendose de forma normal, fijandose entonces en que sus pies no tocaban el suelo... Una maga de la Cabala, no la conocía, sabía de la existencía de ese tipo de personas, pero era la primera que se encontraba con una de ellas, jamás en todos sus años en Hellsing había coincidido con ellos en una misión y si lo había hecho, no tenía ni idea -No podía dormir.
-¿Durmiendo ya? Si tan sólo son las nueve... Los ingleses sois gente rara- le echo una mirada inspeccionadora a la recien llegada, revisandola por completo de arriba a abajo, por como vestia, decía la verdad con esas pintas estaba bastante claro que venía de la cama, además mientrás la revisaba con sus ojos castaños descifraba las formas que debería haber debajo del albornoz como quién se dedica a ver los errores de una pelicula que se sabe de memoria -Gente rara... Pero al menos no estais mal.
"Cuanta hembra junta... No se parece en nada a la vampira... Se nota quién es la que es más femenina de las dos con una sola pasada de escaner" |
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